Limpieza Facial

La piel que cubre el rostro es la más expuesta al polvo,  contaminantes ambientales y elementos que la llenan de impurezas, la irritan y la hacen susceptible a desarrollar puntos negros, espinillas y barros si no se tiene una adecuada limpieza.

En este contexto la limpieza facial tiene el papel protagónico.

Este procedimiento consiste en la extracción de impurezas para dejar los poros descongestionados y así permitir una hidratación del rostro.

Recomendación: Todo tipo de piel.

Frecuencia: Cada 15 días a 1 mes, dependiendo el caso.

Duración de tratamiento: 1 hora.